¿Qué es la equinoterapia?

La equinoterapia, también denominada terapia ecuestre, es un tratamiento destinado a personas con algún tipo de discapacidad, cuyo objetivo es la contribución al desarrollo cognitivo, físico, emocional, social y ocupacional de estas personas gracias a las actividades que realizan con caballos. El fin último de la equinoterapia es mejorar la calidad de vida de sus pacientes con discapacidad.

¿Quién puede ejercer la equinoterapia?
La equinoterapia se desarrolla en un entorno y con unas condiciones determinadas, y ello requiere a profesionales especializados, con habilidades ecuestres y conocimientos de fisioterapia, psicología y pedagogía.

En definitiva, las personas capaces de desarrollar la equinoterapia, necesitan una preparación especial para tratar con pacientes con una discapacidad motora o intelectual en un ambiente diferente y especial, como es el equino.

¿A quién va dirigida?
La equinoterapia está recomendada para personas, ya sean adultos o niños, que tienen diferentes discapacidades tales como:

Una discapacidad física, psíquica o sensorial.
Personas con trastornos psicológicos, del lenguaje o del aprendizaje.
Personas con problemas de marginación o inadaptación social.
Personas con casos de parálisis cerebral, lesiones medulares y cerebrales, parkinson, síndrome de Rett, esclerosis múltiple y fibromialgia, entre muchos otros casos.

Equitación como terapia
La asociación Equitación como Terapia es una de las grandes opciones para aquellas personas con discapacidad funcional. Su objetivo no es otro que el de ayudar a éstas a derribar las barreras de la vida diaria a través de la equinoterapia. Un gran reto para el que trabajan cada día.

Se trata de terapias asistidas con los caballos para llevar a cabo la rehabilitación y lo que necesite el usuario en el momento de vida en el que se encuentre. Dicha rehabilitación se ejecuta a través de juegos con aros, pelotas de colores u objetos que emiten sonidos, para que, de esta forma, obtengan mayor equilibrio y reacción.
“El caballo es un elemento motivador”, lo que facilita la comunicación de todas las personas, sin importar su discapacidad.